Esperando la última ola.

Todos nosotros estamos flotando. Ellas no. Comenzamos a mirar para arriba, algo más, un poco de preocupaciónes que nos tocan. Ya nos va a tocar. Muchas cuerditas transparentes y muy brillantes me sostienen los dedos, los veo muy bien. Qué hermosos son, me encandilan. Vamos por ese camino sin volver estatuas de sal. Arrugás los pensamientos. Nos estamos moviendo. Todos nosotros somos tan amigos... ellas también.

No hay comentarios:

Publicar un comentario