Recuerdo
Como quien mete, conscientemente, las manos en el enchufe, mientras todas esas voces te repiten y suplican que no lo hagas.
Te quiero algo así como un número periódico
Tiramos la sombra que se escurre entre las maderas y, esta vez despedazada, cae para encontrarse con su nueva realidad: es libre de nosotras.
Axolotl
Un pájaro. Azul, hermoso.
Tiene patas de pájaro, pequeñas e inquietas.
Tiene piel de pájaro, plumas azules como todo pájaro azul.
Tiene sangre de pájaro.
Tiene pico de pájaro y su cabeza es, obviamente, la de un pájaro.
Pero en sus ojos estoy yo.
Tiene patas de pájaro, pequeñas e inquietas.
Tiene piel de pájaro, plumas azules como todo pájaro azul.
Tiene sangre de pájaro.
Tiene pico de pájaro y su cabeza es, obviamente, la de un pájaro.
Pero en sus ojos estoy yo.
Estrellas Fugaces
No puedo creerlo todavía. Estarme ahogando con una estrella fugaz. Mi cama se siente fría y el pasto no me abriga bien. La noche clara me invita al insomnio y camino en descendente. Todo se ve muy marrón y lleno de gusanos. Se van a comer la madera. ¡Mi ropa los quiere pisar! Subo al Sol de nuevo, pero ahora todo es más gracioso. Estás de cabeza y no entendés nada. Me hablás y veo esa cara en tu mentón que me obliga a girar lo que me decís. No te aburras. Hay un cuadro sobre el techo y podemos mirarlo toda la mañana. Y mañana. Volvamos a dormir, tanta realidad me hace mal.
Desilusiones matemáticas
Un monomio camina por la calle tranquilo. Mira los rectángulos de las casas, los círculos en los árboles y las líneas sobre el pavimento. Se mira: es tan negativo que se enoja al ver un algodón de azúcar con su nene, tan dulce y sin forma, por lo menos no es concreta. Además es celeste.
¿Qué monomio como la gente sería CELESTE? Celeste es la sonrisa del nene. Jamás se le pasaría por la potencia.
Camina, camina, camina… ¡Y FRENA!
Hay muchos polinomios. Monomios como él, unidos.
¿Unidos? Qué vergüenza. ¡Qué aberración al individualismo! Ellos planean destruir el algodón de azúcar y a su nene, y a la sonrisa, y a la nube y al pasto y al sol; esas cosas que no necesitan llamarse Forma, Monomio ó Polinomio.
El monomio, malhumorado, cambia. Se pone optimista, piensa en positivo. Positivamente se van a unir para romper todo.
¿Qué monomio como la gente sería CELESTE? Celeste es la sonrisa del nene. Jamás se le pasaría por la potencia.
Camina, camina, camina… ¡Y FRENA!
Hay muchos polinomios. Monomios como él, unidos.
¿Unidos? Qué vergüenza. ¡Qué aberración al individualismo! Ellos planean destruir el algodón de azúcar y a su nene, y a la sonrisa, y a la nube y al pasto y al sol; esas cosas que no necesitan llamarse Forma, Monomio ó Polinomio.
El monomio, malhumorado, cambia. Se pone optimista, piensa en positivo. Positivamente se van a unir para romper todo.
Ideales transparentes
¿Para qué sirven los paraguas transparentes, si no para ver la lluvia sobre vos sin que se meta (literalmente) en tu pupila? ¿Cuál es su otra finalidad?
¿Has visto alguna vez a una mujer o un hombre bajo un paraguas transparente, mirando hacia arriba maravillado? ¿Le preguntaste qué hacía? Seguramente te respondió “Sólo compré este paraguas para ver la lluvia a través de él. Es lo que más amo en el mundo entero”. Seguramente también esa persona se acuesta a ver elefantes de nube y girasoles inquietos. ¿Te fuiste entonces satisfecha, pensando en la gente linda que camina por Buenos Aires?
Me imaginé.
¿Has visto alguna vez a una mujer o un hombre bajo un paraguas transparente, mirando hacia arriba maravillado? ¿Le preguntaste qué hacía? Seguramente te respondió “Sólo compré este paraguas para ver la lluvia a través de él. Es lo que más amo en el mundo entero”. Seguramente también esa persona se acuesta a ver elefantes de nube y girasoles inquietos. ¿Te fuiste entonces satisfecha, pensando en la gente linda que camina por Buenos Aires?
Me imaginé.
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