Si miramos que del otro lado del horizonte, donde las costas se tornan más altas y anchas, más largas y profundas e indudablemente más imposibles, existe una tierra prometida, tal vez dos mas dos pueda comenzar a ser cinco.
Si conseguimos evitar los colores encendidos o los aromas opacos de alma y nos desviamos a un pretérito imperfecto cansado de recriminar cuando el verde se ensortija sobre el pavimento y las agujas se desvanecen, tenemos una fobia menos.
Y si te digo que en mi realidad tu piel es perfecta y tu voz abraza el miedo sólo dejandome la duda como método de escape, entenderías que todo esto podría ser una confusión sin ganas de probar el sabor, no me creerías, pues desde el balcón yo veo otro espejo que más imperfecto es que el que me querés mostrar.
Estaríamos en el terreno enemigo.
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